Problemas comunes con soluciones sencillas

Sobrestimación del gasto y subestimación de la ingesta.
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No hemos cambiado…nos hemos deformado.
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Ante una Naturaleza que ha sido diseñada a la perfección es fácil de reconocer algo que no va bien. Un reciente tweet de E.O. Wilson hizo mella en una cruda realidad que no quiere ser atendida:

“Vivimos con necesidades y emociones paleolíticas, organizados por una institución medieval y con una tecnología de dioses”.

Poco puede ir bien así.

A lo mejor crees que esto no va contigo. Sinceramente y con respeto, creo que equivocas. Te lo intento fundamentar. Contesta.

  • ¿Eres hombre o mujer de 30-60 años con algunos (o muchos kilos de más)?.

Quiero informarte que aunque se hayan normalizado las siluetas voluminosas, tu peso es común , pero no es normal. No dejes que te confundan.

  • ¿Estás resignado en cierta forma a que esos kilos denominados y menospreciados como “kilitos” ya no se van de tu cuerpo porque has cumplido años y es normal que se vayan ganando?.

Me gustaría hacerte saber que no es así: ni ganamos peso con la edad ni se enlentece el metabolismo significativamente como para que te excusen en ello. Simplemente eres más sedentario cada año que pasa y tienes hábitos más y más contrarios a tus necesidades físicas.

  • ¿Te acuestas tarde porque te cuesta conciliar el sueño, y te levantas cansado como si no hubieras dormido lo suficiente?.

De nuevo me ofrezco a informarte que esa situación, no es normal: millones de personas en el mundo toman pastillas para dormir y estimulantes para activarse. Esta incoherencia es muy común pero, no es correcta.

  • ¿Tomas pastillas para frecuentes dolores de cabeza?
  • ¿Tu síndrome pre y post y ciclo menstrual duran tanto que casi son uno solo?
  • ¿Eres alérgicos a una o varias cosas que conviven desde hace millones de años con nosotros como ácaros y pólen?
  • ¿Tomas estimulante de la función eréctil con 40 años?
  • ¿Te resfrías con el primer cambio de tiempo del año?
  • ¿Te duele la espalda?¿Las rodillas? ¿Los hombros?
  • ¿Tensión alta? ¿Colesterol medicado? ¿Migrañas? ¿Cáncer? ¿Ovarios poliquísticos?¿Acné?

Sé que te han dicho que no pasa nada, que es común, que son enfermedades o síntomas propios del ser humano, pero me alegra decirte que no, que es común,  no es natural padecer tan solo uno de los síntomas o signos arriba mencionados, no es propio del ser humano. La sabiduría convencional, contaminada de economía silenciosas y lobbies poderosos, tienen en ocasiones buenas intenciones, pero carecen de lógica y de base científica para casi todo, y nos ofrecen soluciones totalmente equivocadas y sesgadas, con poca visión general de los hechos reales y de las causas concretas de lo que nos ocurre.

Te pongo dos ejemplos de decenas que podría poner y que marcan claramente la situación anacrónica entre nuestra fisiología, la naturaleza y nuestros comportamientos y soluciones actuales.

Falta de energía y exceso de cansancio

Si tienes problemas de energía, vitalidad y sueño, permíteme que te pregunte:

  • ¿Te cuesta irte a la cama pronto y te acuestas el el día siguiente al que te levantas con frecuencia?
  • ¿Te despiertas pronto cuando aún no ha salido el sol?
  • ¿Te acuestas viendo la tele o con el móvil en la mano?
  • ¿Realizas cenas con presencia de procesados de alta carga glucémica?

Estos comportamientos que te parecen normales, no respetan en absoluto los ciclos de luz y oscuridad que necesitamos, y unidos a dosis tardías de ondas lumínicas de alta intensidad, se altera totalmente el ciclo hormonal del sueño y retrasan el ritmo circadiano, no dejándote dormir temprano y retardando tu despertar y la llegada de la energía matinal, ambos procesos o estado propios del ser humano vivo y sano. Por otro lado, para más desajuste, los picos de glucosa nocturnos mientras intentas dormir, provenientes de cenas con procesados o bebidas calóricas con o sin alcohol, dinamitan por otro lado la producción ya mermada de melatonina. Dormiremos pues por falta de energía y cansancio, no por regulación hormonal. Ahí reside la diferencia entre dormir y descansar. Ahí nace el cansancio diario y la falta de energía para estar activos y vitales. Ahí nace la necesidad inventada de beber 7 cafés y tomar azúcar varias veces al día.

Solución: apaga fuentes de luz digitales una vez que se vaya el sol, y no tardes en acostarte, óptimo alrededor de las 2 horas después del ocaso. Enciende velas, lee libros, haz el amor. Fácil, rico y barato.

 

Te pones malo con frecuencia

Si te pones malo (gripe o resfriado común), tranquilo, no vas a morir de ésta. No tomes jarabe cada 4 horas a los primeros síntomas de tos. No tomes mucolíticos para disminuir las flemas a la primera molestias. No tomes pastillas para bajar la fiebre apenas a las primeras décimas.

Bloquear la tos que expulsa a los gérmenes, disminuir la febrícula que tu cuerpo activó de forma protectora y natural en defensa de los patógenos, y licuar los mocos que llevan los gérmenes en las mucosas al estómago para ser atacados por el ácido clorhídrico, no son ninguna y menos en conjunto, estrategias inteligentes. Retrasan la curación natural y debilitan tu sistema inmune.

Solución: dentro del sentido común que mide las cosas, deja que la fiebre actúe, tápate, suda, come poco, tose con naturalidad, bebe caldos de plantas medicinales, descansa, duerme y una vez que te recuperes, recuerda que nuestro sistema inmune se entrena, por ejemplo con contactos frecuentes con agua fría. Éste “estresante natural positivo” no solo estimula la función inmune, sino que arranca nuestro metabolismo, excita nuestros antioxidantes y empodera a nuestros mecanismos antiinflamatorios. Fácil y gratis.

¿Te sorprenden estos dos ejemplos de problemas comunes con soluciones sencillas?

Si es así, solo te pasa una cosa: tienes falta de información y por ende de conciencia, y así no puedes tender a hábitos saludables. Empleamos varias horas al día enviando mensajes y colgando fotos banales a personas que ni nos llaman por nuestro cumple. Leemos la vida y los actos de otras personas que no conocemos y que su mayor logro es ser guapo o guapa(previo retoque fotográfico), vestir mal ayer y bien hoy(=definición de moda) y ser un “influencer“ por tener miles likes”y de “followers”. Mal vamos. Pero no emprendemos ni tan solo un minuto al día en interesarnos por la salud o por las simples causas de las cosas que nos ocurren; rechazamos la más mínina información sobre como mejorar y alargar nuestra vida de una forma plena y sana, para consumir toneladas de acciones inservibles que solo alimentan síndromes de inferioridad e inseguridad.

No hablo de pasar el día entero profundizando en cada uno de los procesos biológicos de nuestro cuerpo, hablo de interesarnos por los más simples aspectos esenciales de nuestras necesidades biológicas (físicas, emocionales y sociales) diseñadas genéticamente para ser respetadas lo máximo que nuestro entorno nos permita.

Necesitamos informarnos, para poder tener conciencia mas allá de Instagram (…y me alegro de que exista, pues bien usado es una herramienta útil), y poder generar hábitos coherentes que nos protejan del sufrimiento de la enfermedades denigrantes. No existe el respeto a las leyes naturales que nos rigen por el simple  hecho que, ni siquiera,  las conocemos .

Así sólo nos puede ir peor.

No quiero ser catastrofista pero no nos olvidemos que :

  • Aumentan cada año los millones de niños tristes tomando estimulantes para los trastornos de atención o TDAH que apenas existe.
  • Aumentan cada año los millones de adultos tomando antiinflamatorios, calmantes, antiácidos, estatinas, betabloqueantes, antidepresivos…a diario!!!!!!
  • Aumentan cada año los millones de adolescentes con sobrepeso más que alarmante, pero que, mimetizado por un entorno de sobrepeso en su propia generación, en la superior, y en la inferior, se sienten en un grupo homogéneo  que  les protege ( desde un punto de vista emocional ) su autoestima.
  • Aumentan cada año los millones de personas haciendo dietas hipocalóricas, generando trastorno metabólicos casi irreversibles .
  • Aumentan cada año los millones de personas sedentarias acudiendo ávidos a centros de fitness llenos de máquinas inservibles e inhumanas que sólo generan hastío y abandono y más sedentarismo.
  • Aumentan cada año los millones de personas que fuman y beben alcohol a diario de forma social como si tal condición los exhumará de toxicidad.

Como decía Mark Sisson en sus “10 Mandamientos del Cavernícola”, los niños crecen y nosotros envejecemos muy rápido, pero cada vez a velocidades muy distintas, con una aceleración del envejecimiento de mala calidad de los adultos , lo que nos conduce a una disminución trágica del tiempo compartido por las diferentes generaciones que tanto necesitan las familias. Esto parece algo sin peso social ni humano, pero todo lo contrario. Una sociedad sin abuelos, enferma.

Sin duda, “ha llegado el enemigo: somos nosotros”.

Debemos de poner remedio. La solución suele ser fácil, gratis y placentera. Sólo te hace falta poner la voluntad necesaria para salir a buscar la información y para hacer a posteriori los cambios que tu entorno y hábitat te permitan. Son más de lo que crees, no seas pesimista, se positivo, búscalos y confía en la Naturaleza y sus Leyes.

Está en nuestras manos.

 

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